Jared. El adiós a un grande

RUBÉN GARCÍA MALVÁEZ

Dieciséis años atrás Marcelo Bielsa, entonces D.T. de Atlas, viendo perdido un juego ante el América decidió darle algunos minutos como debut en Primera División al joven Jared Francisco Borgetti Echeverría. Con el paso de los años, aquel espigado delantero se convertiría en un referente goleador del fútbol mexicano. Finalizado el 2010, tras 16 años de brillante carrera, Jared Borgetti dice adiós al fútbol profesional.

Es difícil encontrar a un futbolista con las características de Jared, no sólo por sus cualidades natas como definidor, sino por el alto profesionalismo con el que siempre manejó su carrera, con el gran nivel de compromiso y la forma en que fue capaz de convertir las dificultades en aprendizajes.

Aún cuando nunca se caracterizó por ser un delantero que derrochara técnica individual, Borgetti supo reconocer este punto débil en su juego, acrecentando su potencial áereo y su capacidad para funcionar como poste, contribuyendo así a la construcción de cada ofensiva de los equipos donde militó.

Su paso en clubes

Si bien este orgullo sinaloense se formó en La Academia, fue en Santos donde se convirtió en figura obteniendo dos campeonatos de liga, así como dos títulos de goleo individual. El viejo estadio Corona vibraba cada quince días con las actuaciones del equipo, protagonizadas por los temibles ataques conformados por Rodrigo “el Pony” Ruiz y Jared Borgetti. Cómo olvidar los desbordes del chileno, seguidos de un centro que ponía a temblar a los centrales más experimentados debido a la facilidad con la que Jared se sostenía en el aire, y la gran certeza con la que dirigía sus remates al fondo de las redes.

Polémica fue su salida de Santos Laguna, propiciada por el ascenso de Dorados de Culiacán y el deseo de Jared por representar al equipo de su ciudad natal. A pesar del gran esfuerzo económico que la directiva sinaloense hizo al acompañar a Borgetti con jugadores de alto nivel como Pedro Iarley y Joseph Guardiola, el fracazo fue inminente y Borgetti migró entonces a Pachuca.

En Tuzos pasó poco tiempo, sin embargo tendría una experiencia significativa en su carrera. Durante un juego de liga Borgetti se negó a entrar de cambio argumentando al D.T. Enrique Meza que no veía trascendente en su ingreso dado que el partido estaba definido. Meses más tarde, antes de comenzar el mundial de Alemania 2006, Jared fue fichado por el Bolton Wanderers de la Liga Premier inglesa, equipo donde contrariamente a su experiencia en Tuzos tuvo que luchar por un puesto titular.

Jared Borgetti se convirtió en el primer mexicano en jugar la Premier League, así como el primero en anotar gol en Inglaterra. A pesar de su alta efectividad -considerando los pocos minutos que jugaba- el entrenador Sam Allardyce nunca depositó su confianza en el mexicano, prefiriendo acompañar al delantero titular Kevin Davies de los delanteros Diouf, Pedersen e incluso el novato Ricardo Vaz Te.

Una vez finalizada su amarga aventura en Inglaterra, Jared fue contratado por el conjunto árabe Al-Ittihad. Ahí, “el zorro del desierto” jugó pocos partidos, anotó una considerable cantidad de goles y aprendió a valorar la cultura mexicana dado que sus costumbres diferían ampliamente de las locales, resintiendo sobre todo el aspecto religioso.

Repatriado por Cruz Azul, Borgetti retomó su paso goleador en numerosos equipos. A La Máquina le sucedieron Monterrey, Guadalajara, Puebla, Morelia y finalmente León en la Liga de Ascenso.

Finalizó su carrera con 252 goles en Primera División, por detrás de Carlos Hermosillo (294) y Evanivaldo Castro “Cabinho” (312).

En la Selección

Su huella en la Selección Mexicana quedará marcada para siempre, con 46 goles es el romperredes histórico de la escuadra azteca, por encima de figuras como Hugo Sánchez, Carlos Hermosillo y Enrique Borja.

Participó en dos Copas del Mundo. En Corea-Japón 2002 anotó dos goles en cuatro partidos disputados, siendo el juego contra Italia en Oita, Japón, donde Jared consiguió el mejor gol de su carrera. Un servicio aéreo de Cuauhtémoc Blanco donde Borgetti, a pesar de ir corriendo a espaldas de la portería, logró conectar el balón en impresionante giro colocándolo a segundo poste fuera del alcance de Gianluigi Buffon.

Jared fue el jugador que más goles anotó en la eliminatoria para Alemania 2006. Desafortunadamente, durante la fase final de este mundial, sufrió una lesión en el juego inicial contra Irán que le impidió participar en dos siguientes juegos, sin obtener así más anotaciones para la selección.

Destacó también mediante oportunos goles en Copa América, Copa Confederaciones y Copa Oro. Como dato interesante, solamente 8 de los 46 goles de Borgetti con Selección nacional se registraron durante partidos amistosos.

Sin duda, se extrañará la presencia de un rematador como Jared en la Selección, pasarán muchos años para que el fútbol mexicano vea en sus canchas un jugador tan dominante del juego áreo y tan preciso en el área. Sus marcas quedaran ahí, y pasarán varios años antes que sean vencidas. Jared Borgetti se despide, pero su legado en el fútbol de México quedará por siempre en la memoria de los aficionados, y su nombre quedará grabado entre los grandes del balompié nacional.

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Atlas y América, campeones Fuerzas Básicas A-2010

En su segunda edición, los torneos de Fuerzas Básicas tuvieron como campeones a dos de las canteras más fuertes del balompié nacional.

SUB-17

Tras finalizar como líder general del torneo Apertura 2010, y sacando provecho del novedoso sistema de puntuación, los rojinegros del Atlas se alzaron merecidamente con el campeonato después de vencer en la serie final a las Chivas de Guadalajara.

Los Académicos hicieron honor a su tradición, ganando diez partidos a lo largo de la temporada y adjudicándose el triunfo en 13 de las 17 series de penales que la FMF incluyó en esta competencia.

Una vez en la liguilla, los jóvenes del Atlas dejaron en el camino a las Fuerzas Básicas de Santos y Pumas, para encarar en una nueva versión del Clásico Tapatío al Club Guadalajara. Desde el partido de ida, disputado en el nuevo Estadio Omnilife, los rojinegros dominaron a su rival llevándose la victoria por 3 goles a 2. Para la vuelta, los zorros aplastaron a las Chivas con un marcador de  41, coronándose con el campeonato Sub-17 de la Federación.

Cabe destacar que los rojinegros del Atlas consiguieron su segundo título en los dos torneos Sub-17 que se han disputado. Además, la institución consiguió así su tercer campeonato de Fuerzas Básicas, convirtiéndose en el equipo más ganador en los nacientes torneos con límite de edad organizados por la FMF.

SUB-20

Por su parte, las Águilas del América refrendaron el buen paso que alcanzaron a lo largo del torneo para ganar su primer título de Fuerzas Básicas.

A pesar de pasar algunos sobresaltos durante la Liguilla, la final contra los Tigres de la U.A.N.L. – que buscaban el bicampeonato – pareció poco complicada; las Águilas dominaron a sus similares regiomontanos en los dos partidos, obteniendo un resultado global de 31 que les permitió coronarse en el Estadio Azteca.

Felicitaciones a ambos equipos por su título, pero sobre todo por haber sido equipos capaces de demostrar consistencia de principio a fin en el torneo. Estos equipos de Fuerzas Básicas han sido un ejemplo para las escuadras de la Primera División, demostrando que se puede coronar brillantemente un torneo de eliminación directa tras finalizar como líder general en la fase de liga.

MLB World Series 2010

Boxscore Game 1

Boxscore Game 2

PDF: World Series 2010 Game 1

Robo de home, diferencia para Rockies

El joven Chris Nelson de los Colorado Rockies increíblemente roba el home al lanzador diestro Nick Masset de los Cincinnati Reds. El juego se encontraba empatado a 5 carreras cuando Nelson aprovechó la desconcentración del pitcher para dar la victoria a su equipo.

Los Saraperos y el bicampeonato

RUBÉN GARCÍA MALVÁEZ

Atras quedaron 40 años de historia sin haber conseguido un campeonato, hoy, los Saraperos de Saltillo presumen de ser el mejor equipo del béisbol mexicano y posiblemente uno de los mejores en las últimas décadas.

Al igual que Diablos y Tigres que protagonizaron grandes series finales entre 1999 y 2003, o los dominantes Sultanes de mediados de los ’90, los actuales bicampeones presentan características similares que los posicionan como un equipo que puede marcar época en la historia reciente del béisbol en México.

El pitcheo

En una palabra: consistencia. Durante los playoffs, los lanzadores Saraperos lograron nulificar el poderío ofensivo de equipos como Diablos y Pericos, sobre todo en sus visitas al Foro Sol y al Parque Hermanos Serdán (sin omitir su gran labor en la serie contra Oaxaca).

El veterano José Mercedes lució extraordinario en la loma, lanzó como en sus mejores tiempos y se mostró como un líder moral para los más jóvenes del equipo. Cabe destacar el quinto y último juego frente a Puebla, el cual completó admitiendo solamente una carrera limpia en sus nueve entradas de labor.

Héctor Daniel Rodríguez se llevó el premio como el Jugador Más Valioso de la Serie Bicentenario (el ansiado “MVP”). Tras haber participado en la obtención del título en 2009, “Dany” se consolidó como uno de los mejores lanzadores mexicanos al finalizar la postemporada con 5 juegos ganados, 0 perdidos y un impresionante promedio de carreras admitidas (ERA) de 0.66.

Importantes relevos y cierres de partido por parte de Mario Mendoza, Cecilio Garibaldi, Travis Minix y Thomas Melgarejo permitieron asegurar importantes juegos rumbo al segundo campeonato.

El bateo

La ofensiva coahuilense no podría tener mejor presentación: 63 cuadrangulares disparados entre las postemporadas de 2009 y 2010, con 31 juegos consecutivos (en playoffs) consiguiendo al menos un vuelacercas. Se suman a estos récords de postemporada los de más homeruns en una entrada con 4, más homeruns espalda con espalda con 2 y más carreras anotadas en un juego de serie final  con 21.

Bateadores de gran poder como Refugio Cervantes, Cristhian Presichi, Jesús  Cota y Noe Muñoz explotaron los meses de julio y agosto para impulsar 127 carreras en 18 juegos durante la Temporada Bicentenario.

El manager

El puertorriqueño Orlando Sánchez logró conformar un muy completo equipo de peloteros. A pesar de las lamentadas bajas de Nelson Teilon y José Muñoz al finalizar el 2009, Orlando adaptó al embalado equipo al ex-León Willie Romero en los jardines, reforzando principalmente la parte alta del orden al bat del conjunto sarapero.

El mayor mérito de Orlando Sánchez fue el de reconocer el valor de sus jugadores, además de darles respaldo en momentos donde el equipo no anduvo bien. Recordando, Saltillo estuvo a punto de quedar fuera de la postemporada 2010, además de estar contra la pared 1-3 en la serie ante Diablos. Fueron esos momentos donde la experiencia de Orlando hizo el trabajo, experiencia sin la cual Saraperos sería hoy un equipo de desperdiciado talento, como tantos en el circuito veraniego del béisbol mexicano.

Portero tico jugará en Europa… y los mexicanos?

RUBÉN GARCÍA MALVÁEZ

El joven guardamenta del Saprissa Esteban Alvarado consiguió firmar un contrato a cinco años con el conjunto campeón de Holanda: el AZ Alkmaar, donde tendrá la oportunidad de pelear el puesto con el argentino Sergio Romero.

Fichaje con el AZ

Alvarado salió a relucir durante el pasado Mundial Sub-20 de Egipto donde la selección de Costa Rica alcanzó, contra todo pronóstico, la instancia de semifinales habiendo dejado en el camino al anfitrión. El gran desempeño del número 1 tico le valió el reconocimiento como el mejor portero del certamen, de esta forma fue visto y después fichado por la escuadra holandesa.

Esteban Alvarado se posiciona como un hombre clave en el crecimiento del fútbol en Costa Rica, y pasa a la historia como el portero tico más joven en viajar al viejo continente. Así, a sus escasos 20 años, Alvarado cumplirá el objetivo que ningún guardameta mexicano jamás ha logrado: portar la casaca de un equipo europeo.

¿Y en México?

En las últimas dos décadas, una especie de “globalización futbolística” ha permitido a los mejores equipos tener a los mejores jugadores, sin importar su país de origen. Radica ahí la importancia de jugar en un equipo de Europa, ya que ello implica pertenecer a la élite del fútbol internacional.

Por muchos años, el marco mexicano se ha visto protegido por grandes nombres como Antonio Carbajal, Ignacio Calderón y Pablo Larios; sin embargo, a México se le ha negado la oportunidad de presumir un guardameta que forme parte de la mencionada élite del fútbol.

El mejor elemento que la selección ha tenido en la portería en los últimos 20 años es, sin lugar a dudas, Jorge Campos. Con un estilo único de cubrir los tres postes se aseguró de un lugar en el top-ten de la FIFA por varios años consecutivos. A pesar de ello, jamás recibió la atención de algún equipo de Europa, extinguiendo así la oportunidad de trascender internacionalmente.

Oswaldo Sánchez fue quien más cerca se encontró de emigrar al viejo continente, cuando en 2006 el Getafe de España hizo una oferta por el mexicano tras su actuación en el Mundial de Alemania. Las Chivas de Guadalajara se negaron a tratar con el club español argumentando que pedían muy poco dinero por un jugador de las características de Sánchez; fue entonces que el Getafe optó por contratar al argentino Roberto “el Pato” Abbondanzieri. El caso de Oswaldo fue clara evidencia de la sobrevaluación de los jugadores en México, donde el excesivo sueldo que perciben les impide crecer profesionalmente.

Por último se encuentra Guillermo Ochoa, que a sus 24 años mantiene la esperanza de jugar en Europa. Ochoa ha demostrado cualidades para pertenecer a algún cuadro europeo. No obstante, difícilmente el Club América aceptará una oferta por su portero estelar, por el hombre que ha salvado tanto partidos como cabezas de directivos.

Parece ser que con Ochoa se repetirá la situación donde los intereses de un equipo se sobreponen a las ilusiones de un jugador, así como a las ilusiones de un país ávido de crecer futbolísticamente, un país que tendrá que esperar otra generación de guardamentas que puedan mostrarse más allá de sus fronteras. Mientras tanto, México seguirá envidiando al fútbol tico y a su flamante portero Esteban Alvarado, ¡enhorabuena para el joven centroamericano!

McGwire se confiesa víctima de los esteroides

RUBEN GARCÍA MALVÁEZ

Finalmente, el exbeisbolista Mark McGwire confesó el uso de sustancias prohibidas durante su estancia en los Athletics, costumbre que continuó a su llegada a St. Louis.

Su confesión era cuestión de tiempo. Hace cinco años, cuando José Canseco lanzó su libro Juiced -donde inculpaba a varios peloteros en el uso de esteroides- McGwire se limitó a decir que “no hablaría del pasado” y que mantendría una actitud “positiva al respecto”.

McGwire hizo un inteligente uso del lenguaje, el cual le evitó ser enjuiciado. Sin embargo, parecía ridículo que mantuviera su postura, cuando es notorio a simple vista que no sólo los usó, sino abusó de los esteroides para mantener su rendimiento en el plato. Aquellas declaraciones sólo prolongaron lo ineludible: la confesión.

Pero, ¿por qué espero Mark McGwire tanto tiempo para limpiar su conciencia? Primero: las acusaciones en su contra eran incesantes, tenía la imagen de un jugador fraudulento y de esa forma jamás entraría al Salón de la Fama de Cooperstown (asunto que sigue siendo una interrogante). Segundo: Tony La Russa -manager de los St. Louis Cardinals- le ha reservado un lugar en el equipo como coach de bateo, para lo cual le fue requerido limpiar su imagen, reconocer su error y seguir adelante para poder forjar una carrera como instructor.

Nuevamente, José Canseco ha probado veracidad en sus aseveraciones, perfilándose como una herramienta confiable en el desenmascaramiento de los beisbolistas esclavos de los esteroides. Recordando en este rubro a Roger Clemens, quién también cayó tal y como Canseco aseguró. (La esposa de Clemens, por cierto, puede entonces dormir tranquila).

Otro que no queda bien parado en esta situación es Tony La Russa, quien se encargó de defender a capa y espada a McGwire durante años. El veterano manager de los Cardinals aseguró que Mark nunca usó esteroides mientras militó en su equipo. Una de dos: o La Russa es un viejo ingenuo, o La Russa es un viejo alcahuete.

Mientras tanto, aquel récord de 70 homeruns en una temporada quedará manchado con el asterisco que la MLB se encargará de colocar en aquellas marcas conseguidas de forma ilícita, asterisco que trístemente tendrán que cargar en la eternidad nombres como Sammy Sosa, Alex Rodríguez, Manny Ramírez, y próximamente… Barry Bonds.